¿Porqué creo en Dios científicamente?

Escrito en Torremolinos, Málaga, 2007, Actualizado Noviembre del 2011

Nota del autor: Este es un ensayo realizado con todos los datos de las ciencias de paleontología, genética, etc. que dispongo. Agradeceré cualquier aporte científico real ya sea para refutar o confirmar mis afirmaciones. Lic. Carlos César López. Las fotos son decorativas y corresponden a la provincia de Málaga.

Capítulo I – El descaro de científicos.

A veces envidio a los agnósticos, pues pueden vivir tranquilamente diciendo “no sé”. Yo soy incapaz de hacerlo. Aun con una formación religiosa tampoco deseo aceptar algo sólo por “fe”, sin ni siquiera cuestionarlo.

Pero tampoco me gusta que me mientan alevosamente con teorías que son totalmente imposibles, y lo hagan con tal caradurez que sólo he apreciado en algunos políticos. Pretendo que un científico no trate de ajustar la teoría a sus propias creencias, a egolatrías, a situaciones políticas o a un fin meramente económico. Mucho menos me agrada ver que toda una colección de científicos defienda teorías sin ninguna base sólida y sin la más mínima prueba. Una de estas teorías espurias es el origen de la vida.

El origen de la vida.


Pretendo decidir si hay alguna teoría que tenga la posibilidad de creerse. ¿El tiempo es capaz de crear un ser orgánico a partir de componentes inorgánicos?. Es sabido que hasta el mas mínimo ser viviente tiene una serie de elementos en su composición química. Esto sugiere que como sea que se haya generado el primer ser viviente, esos componentes debieron estar juntos en la naturaleza para que el super-creador “tiempo” pudiera completar su tarea. Por supuesto la posibilidad de que todos estos elementos se puedan encontrar en la naturaleza en una cercanía tal, en las proporciones, en las pequeñísismas partes que constituyen una mínima célula es el cero absoluto. Hoy que conocemos la complejidad de un ADN, y del resto de los componentes de una célula es totalmente impensable una teoría que pueda mantener tal disparate. Sin embargo antes de conocerse la complejidad del ADN quizás podríamos creer en tal posibilidad. Ante la dificultad que ya se conocía tenía que tener una célula, un científico ruso propuso que debió haber una sopa química que tendría casualmente las propiedades correctas. No sólo la probabilidad de que existiera tal sopa química era para entonces, ya un imposible, pues ni se podía demostrar, ni podía basarse en ninguna teoría química seria. Era ilógico ya para cuando se hizo la teoría. Era un total descaro, una tomada de pelo más que un postulado científico. La sopa debería no sólo tener los componentes apropiados sino que además deberían ser del tamaño apropiado. Y se sabía que una célula era complicada. Una doble cadena de ADN mide de 2,2 a 2,6 nanómetros de ancho, y se estima un adn en 3000 millones de pares y esto es sólo una parte de una célula.

Pero aún científicos de antes de la era del ADN, sabían de la extraordinaria complejidad de un ser vivo. Era impensable para cualquier científico que aun queriendo forzar la probabilidad de cero absoluto de la existencia de tal sopa "natural", tal sopa pudiera crear una mínima vida. Aún si se pudiera admitir la existencia de tal cúmulo de casualidades, se sabía que el tiempo era incapaz de crear una estructura orgánica desde una sopa inorgánica. La posibilidad que una mera actividad en la tierra como un rayo, una erupción o un meteorito no podrían crear lo que es una compleja vida, o si se quiere con los descubrimientos actuales, crear una cadena adn. No sólo se sabía que era imposible, sino que no había la más minima prueba científica que avalara tal disparate.

Ningún laboratorio con los más modernos equipos ha podido jamás crear un ser vivo de algo inorgánico. ¿Cómo el señor tiempo podría hacerlo? Sin ninguna base científica, sin una sola prueba de que alguna parte de la teoría pueda ser verdad, estas teorías no pueden ser consideradas científicas. Competirían en un mismo terreno con las propuestas religiosas, salvo que aquellas proponen generalmente a un Dios creador, algo que no se puede desmentir científicamente y estas proponen a un “tiempo” creador que se puede científicamente demostrar como totalmente incorrecto.

El componente "descuidadamente" olvidado: La Vida.


Pero la caradurez de los científicos es inaceptable no sólo porque la probabilidad de que ciertas circunstancias puedan aparecer es cero absoluto, y porque no habrá ni la mas minima prueba en que basar tales teorías, sino que además cualquier científico no puede ignorar que un ser vivo además de química tiene un componente que se denomina vida, y que ningún científico ha podido jamás explicar como es, cómo se compone, donde reside. Ese componente de vida que tal vez tiene peso, tal vez sea una especie de energía, no ha podido nunca aislarse ni definirse, ni siquiera hay una teoría con alguna prueba que explique cómo funciona. La composición química de dos semillas puede ser igual químicamente pero la que tiene vida puede germinar y la otra no. No importa lo que se haga. Un cuerpo humano puede tener un paro cardíaco, o una muerte cerebral, pero la vida del cuerpo desaparece en distinto momento de cada órgano, lo que permite los transplantes. En algunas semillas que pueda flotar en agua o no, puede significar que ya no tenga vida, o que es posible que germine. Simplemente se dice, la vida en algún momento se fué. ¿Irá a algún lado?

Elaborar una teoría donde la probabilidad es cero de que hubiera ocurrido y soslayando explicar cómo la vida se agrega a ése proyecto de célula es definitivamente algo no científico. Darle un carácter diferente de una mera burla o tomada de pelo es poco. No es la primera vez en la historia que los científicos erraron una teoría, pero aquí es fácil suponer que la erraron a propósito.

Aún así, aun imaginando que pudiera aparecer una vida mágicamente para formar un célula con vida incipiente, es imposible creer posible que también se logre azarosamente todo lo que científicamente se entiende como una criatura con vida, es decir, un complejo mecanismo para alimentarse, reproducirse y volver a formarse, es decir sobrevivir. Esto también era un imposible ya entonces. Hoy se sabe que el mecanismo de formación de cualquier ser es tan largo y complejo que no puede despreciarse o tomarse a la ligera. Cuando uno estudia el ADN, no puede menos que maravillarse de la cantidad de información e instrucciones que es necesaria para que una célula fecundada, se divida en dos, en cuatro y así en millones, pero transformándose cada una luego en células muy diferentes que armónicamente irían ocupando cada una su lugar, células muy distintas entre sí que no pueden formarse simplemente con una división de célula.

Uno ya podía intuir que un programa de computación que quisiera emular el mecanismo de formación de un ser humano con su carga genética debería ser muy complicado, tan complicado que nadie lo ha hecho. Cualquier científico lo intuiría. El ADN nos dá una medida de cuánto complicado es. Pero ésta vida incipiente que hoy sabemos que ni remotamente puede haber sido creada por la casualidad o el tiempo como se quiere burdamente hacer creer, debe además tener los mecanismos y caer en un ambiente propicio para cumplir el ciclo de todo ser viviente, alimentarse y reproducirse antes de morir. Demasiado para el azar.

Hoyle al respecto dijo que tal azar es como si un tornado pasando por un depósito de chatarra podría armar un avión Boeing 747 a partir de los materiales que haya allí. Los evolucionistas entonces, aceptan este imposible, pero elaboran una teoría mas descabellada aún, que el azar es inteligente y gracias a saber lo que es beneficioso va armando estructuras cada vez mas complejas. A esta inteligencia le llaman "selección natural", es decir sería como que pequeños tornados por aproximación van buscando en el depósito de chatarra y van armando así el boeing, porque por supuesto el azar es además de inteligente, selectivo para, al hacerlo, no desarmar lo poco hecho. Pequeños tornados asi, dicen si prodría construir el Boeing. Y de allí no importa de donde sale el combustible, ni el piloto, los aviones volarán, se reproducirán y todos se juntarán en un lugar donde otro tornado los convertirá en la ciudad de Nueva York, París, y asi en otro tornado se unirán para formar una ciudad espacial multiplanetaria.

Habiendo refutaciones más técnicas ¿Porque dedicarle el primer capítulo a la vida?


Lo único científico en torno a la vida son dos verdades: Sólo una célula viva puede dar vida a otra célula y a una célula sin vida, no hay forma de devolverle la vida. Luego hay varias teorías en un intento desesperado de lograr pasar de lo molecular a lo celular. Hipótesis como el mundo ARN. el mundo del hierro sulfuro, el ANP, TNA, la playa radioactiva, teoría de la endosimbiótica, el mundo de lípidos, la biósferas profundas, por sólo nombrar algunas. En realidad todas estas teorías alcanzarían a formar estructuras que serían demasiado sencillas, pequeñas e inestables para ser tenidas en cuenta contra la complejidad de una célula. Ninguna teoría ha logrado en la práctica sintetizar una protocélula utilizando los componentes básicos que tenga las propiedades necesarias para la vida. Y por supuesto ninguna explica lo que es la vida y como se agrega al conjunto molecular para ser una célula. ¿Cómo un científico puede elaborar una teoría del origen de la vida sin saber realmente lo que es la vida? Por supuesto ni intenta probarla.

Tampoco a ninguna teoría parece importarle el postulado de Michael Behe quien defiende la idea de acuerdo a la cual existen algunas estructuras demasiado complejas en un nivel bioquímico que no pueden ser explicadas como el resultado de mecanismos de evolución en lo que llamó "complejidad irreductible" como un “un sistema individual compuesto de varias partes bien coordinadas que interaccionan para desempeñar la función básica de este, de modo que si se eliminara cualquiera de esas partes dejaría de funcionar por completo”.

William Demski, partidario del Diseño Inteligente, y especialista en informática evolutiva dice "Si la vida está ciertamente diseñada, representa una tecnología mucho más sofisticada que nada de lo concebido por los humanos".

Para algunos, la solución al problema es que la vida tenga origen extraterrestre.

La vida, ¿puede haber venido de otro lado? veamos el siguiente capítulo.

 

 

La excelente frase de Einstein “El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir” resume mi pensamiento, es tan complejo todo el mecanismo necesario para la creación de la vida, que no hay duda que Dios lo creó. No queda ninguna otra posibilidad.