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¿Por qué creo en Dios científicamente?

- Escrito en Torremolinos, Málaga, 2007

- Las fotos son decorativas y corresponden a la provincia de Málaga.
 
»Capitulo V - Probada la existencia de un Dios creador ¿cual es la religión?

 

Sin hacer uso de mis bases católicas, pero de alguna manera muy influenciado por ellas, es válida la pregunta de cual es la religión que uno debe tener. Sin duda una vez más tengo una sana envidia a los agnósticos, pues pueden vivir tranquilamente diciendo “no sé”. En el tema de ¿Cuál es la religión verdadera? soy incapaz de aceptar todo por la formación religiosa sólo por “fé”, sin por lo menos cuestionarlo.

En esto, no sólo el comunismo atacó frontalmente las religiones, sino que históricamente hubo otros ataques con enfoques religiosos, racistas, políticos o simplemente en pos de hacer un negocio formidable. De las primeras la historia brinda innumerables ejemplos, de la última el mejor ejemplo es el taquillero código da vinci

Del libro, de Brown, sus distorsiones premeditadas de la historia documentada son igualmente o aun más increíbles que sus declaraciones sobre varias controversias. Creó un lío mal escrito, y de una investigación histórica altamente cuestionable, pero logra llevar la esotérica a nivel popular. ¿Cuántos lectores van a ver las mentiras y errores presentados como verdades escondidas?. Los errores garrafales del libro que decididamente infecta a sus lectores con una hostilidad virulenta hacia el catolicismo pueden verse en Internet desde la del tren y terremoto que nunca existió en Andorra, a otras. Menciono algunas por ejemplo

www.menteabierta.org/html/articulos/ar_actual_CDVDesmantelando.htm, www.conelpapa.com/codigo/gazapos.htm

Pero hay muchos sitios que desmantelan toda la fábula de cada una de las afirmaciones de este siniestro pero ahora acaudalado personaje.

Pero un error no difundido es un error matemático. Leonardo que era un matemático sabría que es imposible llevar un registro de ascendientes o descendientes a través de 15 siglos pero Brown no lo sabe. Pocos reparan que así como tenemos 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos, etc., y suponiendo entre 20 a 25 años por generación en el primer siglo tenemos entre 30 a 62 antecesores. Si uno quisiera tener los registros de todos los antecesores de los últimos 200 años el registro sería de unos 500 a 2000 antepasados según se considere una generación cada 20 o 25 años.

Como en el cuento del grano en el tablero de ajedrez, para tener un registro hoy de los antepasados que vivieron en el tiempo de Leonardo (no de apellido Da Vinci, como también se equivoca el autor), es decir hace 500 años, nuestro registro debería tener mas de 30 millones de nombres de antepasados. Por probabilidad muchísimos de nuestros antepasados se repetirían varias veces, pero la cifra igual seguiría siendo muy alta.

Si alguien en los años de Leonardo quisiera tener un registro de sus antepasados hasta la época de los merovingios, del siglo V al VIII, debería contar con mas de 500 millones de antepasados hasta 3000 millones según como se los considere, pero si quisiera remontarse desde el 1500 a la época del primer siglo en el imperio romano, aun con una generación cada 25 años llegaría a las cifras de 11 seguido de 17 ceros. Aunque esta cifra se reduciría notablemente por la gran cantidad de antepasados que se repetirían una y otra vez por distintas ramas, y por descarte de las ramas que vinieran desde afuera del imperio, aún así la cifra probablemente abarcaría a casi toda la población del imperio romano que tuvo descendencia ininterrumpida.

Para ser más exacto en la afirmación, tanto ud., como yo o cualquiera otro que tenga un origen latino somos descendientes directos de todos los individuos del imperio romano que tuvieron descendencia ininterrumpida. Esto es probablemente cierto, la única diferenciación es de cada uno de esas personas, cuantas veces son antecesores suyo o mío. No interesa demasiado el número como podrá observar pero imaginemos que había (supongamos por comodidad) 110 millones de personas en el imperio romano y sus alrededores que tuvieron descendencia hasta nuestros días, cada uno de ellos de promedio ser diez mil millones de veces antecesor nuestro. Así que si alguien afirmara que es descendiente de algún romano famoso de hace 1500 años, puede ud. afirmar con tranquilidad que si realmente él es descendiente de ésa persona, también lo es ud. Matemáticamente sería muy improbable que no lo fuera. (suponiendo que ambas personas tengan raíces latinas en este caso, por supuesto).

Este razonamiento es sólo hecho hacia atrás usando la potencia de 2. Si quisiéramos hacer el camino inverso, es decir conocer la descendencia de alguien que viviera en el primer siglo en el imperio romano y tuviera descendencia ininterrumpida hasta hoy o hasta la época de Leonardo, si bien se puede dar el caso de cada tanto el tener un hijo único, las cifras en lugar de 2 hay que multiplicarla por la cantidad de hijos con descendencia, (hasta mediados del siglo pasado fueron realmente familias numerosas). Como la probabilidad de que se repita por varios caminos la descendencia es menor, esta cifra es fácil estimar como aún mayor que la anterior. Alguien que tuvo descendencia ininterrumpida hasta hoy y vivió en el imperio romano es por matemática millones de veces abuelo de cada uno de las personas de origen latino. Es altamente improbable, cercano a lo imposible, entonces que sea antecesor suyo y mío no, si ambos somos de origen latino.

 

 

 

 

 

 

El pequeño detalle del que el número de descendientes o ascendientes sean cifras varias veces millonarias, trae el pequeño problema que de querer llevar un registro así, no existiría cantidad de papel para alojar tamaña cantidad de nombres, ni tiempo y escribientes que aunque pasaran toda la vida escribiendo lo lograran, y mucho menos por supuesto ya no esconder sino guardar lo que en ésa época hubiera sido miles de toneladas de papel.

Por supuesto, como en el caso de Darwin se podría tratar de forzar la matemática para presentar una solución posible, que en 15 siglos desde el primer siglo hasta la época de Leonardo es decir unas 75 generaciones sólo hayan tenido un solo hijo único con descendencia hasta la época de Leonardo, podríamos tener sólo 75 descendientes que registrar. Cualquier teoría así tendría una muy, pero muy baja probabilidad de ser cierta, y ninguna razón para ser cierta, y el modelo se destruiría con conocer que sólo un pequeño porcentaje tuviera unos cuantos hijos prolíficos. Poco que se conoce de los reyes merovingios que abarcan unos 300 años de estos 1500, y donde hay un registro de los descendientes de cada gobernante si también gobernaron pero como es lógico poco se registra de los hijos y sus descendientes a medida que se alejan del gobierno.). En este pequeño registro hay de todo, desde reyes que tuvieron varios hijos, hasta quien murió adolescente, y hasta un rey adoptado.

El ataque a Cristo ha sido sin embargo muy beneficioso económicamente para Tom Hanks, Sony, Ron Howard, Autrey Tautou, Dan Brown, Akiva Goldsman con uno de los ataques hostiles más fuertes al catolicismo y al cristianismo en general.

Ataques como éste, si la persona no se molesta en investigar lo suficiente para descartar algo plagado de falsedades dichas adrede y encima con declaraciones de autenticidad, puede esta persona alejarse de la iglesia poco a poco para fácilmente caer en una suerte de ateísmo o escepticismo. En este sentido la gente le dá una valoración inusitada a lo escrito, más cuando la avala una supuesta investigación.

Asi hay un paralelo entre los científicos de la evolución que saben que su postura es indefendible y Brown que sabe que todo lo inventó, pero se diferencian en que algunos científicos están salvaguardando su capacidad de investigación sin ser agresivos a las religiones, mientras que lo de Brown, Hanks, Sony y compañía es decididamente inaceptable y merecen el mayor repudio.

El cristianismo se basa en hechos históricos. La Biblia, como base de la fe cristiana debe necesariamente tener también un sentido y contenido históricos. Tiene relatos, crónicas, narraciones biográficas. No todo lo que ocurre necesariamente es un hecho histórico sobre todo en lo que se refiere al antiguo testamento. Pero lo realmente importante son los evangelios, por la recopilación de las enseñanzas de Jesús, de una coherencia tal que ayuda a entender el plan divino para el hombre y a la vez por el relato histórico de los acontecimientos que indudablemente dividieron los tiempos entre antes y después de Jesucristo, algo que hasta los ateos deben aceptar.

El nuevo testamento es lo que permite creer que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tener vida en su nombre. Es un propósito definido en lo que ella contiene, que no es simplemente hacernos saber los hechos del pasado. Sobre los hechos relatados en el evangelio sugiero ver la excelente película de Mel Gibson, La pasión de Cristo, pues tiene un apego a los últimos días de Jesús según los testamentos con extraordinaria fidelidad. .


En la otra cara de la moneda, muchas personas basan su fé en determinados misterios o milagros. No está mal hacerlo, pero yo prefiero ver los milagros de todos los días en la creación de cada vida, de la armonía e inmensidad del universo y de la inteligencia que nos permite admirar. Son milagros que por cotidianos, por ser parcialmente descriptos por la ciencia no deja de mostrarme hasta donde Dios ha concebido el mundo.

No puedo saber si la religión católica o el cristianismo por caso es el único camino a Dios. No hay ninguna forma de establecer cual religión es acertada, y por supuesto, por definición cada religión se proclama como camino a Dios. Así que nada puede decirse al respecto. Intuitivamente uno tendería a aceptar que al menos las religiones que basan sus dogmas en la ética y moral como pilar debieran ser un camino válido a Dios, mientras que las religiones sin tales principios de convivencia, y entre ellos el ateísmo como religión no lo sería.

Con sentido común, además uno tiene que aceptar que no es seguramente el plan de Dios que uno se haga una religión a su medida, pues de ser así parecería que cumplir con los designios de Dios podría ser opcional. Sin duda estamos este breve lapso de tiempo en la tierra para cumplir con los deseos de Dios, y es el nuevo mandamiento que Jesús agrega en la última cena “que os améis unos a otros; como yo os he amado” y que resume las normas de convivencia.

En mi caso, con la cultura católica y siguiendo el extraordinario legado de Jesucristo, no me queda mas opción que seguir sus enseñanzas y considerar el camino a través de Cristo, como el único válido. Cuando Tomás le pregunta: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí». Y su otra frase “El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay por supuesto varias ramas del cristianismo, y aunque la católica es la más grande de éstas, cabe pensar que las otras que también siguen a Cristo están de alguna manera en el camino. No tiene mucho sentido en mi caso estudiar otras religiones, pues ya tengo mi camino. Sin embargo si aprovecho los milagros y misterios, de los que hay muchos y permanentes en la religión católica para confirmarme que no estoy en el camino equivocado. Puede suceder que algún milagro no lo sea o que el misterio luego sea resuelto, lo que no invalida para nada la creencia. Mientras haya misterios permanentes como los de San Genaro o Guadalupe, Este tipo de imposibilidad de la ciencia de explicarlo lleva generarme por ausencia, en un motivo científico para ayudarme en mi razonamiento. Y por supuesto las conocidas Apariciones de la Virgen en Fátima y Lourdes y las más recientes de Zeitoun y Akita también refuerzan mi creencia, sin que por ello, estas sean condición necesaria ni suficiente, sino simplemente elementos enormemente contribuyentes a la creencia.

En resumen creo en Dios por todas las razones científicas antes mencionadas, creo en Cristo por la extraordinaria coherencia y sabiduría de sus enseñanzas y por mi base católica, y creo que la católica es un camino correcto a través de Jesucristo a Dios por los milagros y misterios. Es indudable que en otras religiones, los fieles y sus sacerdotes tendrán sus propias razones y sin duda tendrán también su propia coherencia y sabiduría, así como sus propias tradiciones, culturas ancestrales, instituciones, escrituras, historia, mitología, fe, credos, experiencias místicas, ritos, liturgias y oraciones especiales, lo que constituye en cada caso un sistema homogéneo de creencias y prácticas asociadas. Sin embargo el objetivo de este escrito es porque creo yo en Dios, por razones científicas.

En muchas maneras, me parece excelente el pensamiento de San Agustín. Aún con objetivos distintos, la razón el conocer, y la fe la salvación, San Agustín, opinaba que no hay conflicto entre la vía racional y la de la fe, ya que solo existe una verdad única, y lo que hay son dos vías distintas para alcanzarla: razón y fe.

 

torremolinos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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